La terapia ultrasónica se está usando con eficacia desde hace
más de 40 años, fundamentalmente en el tratamiento de una amplia gama de patologías
traumatológicas, reumatológicas y dermatológicas.
Uno de los métodos utilizados para la producción de ondas ultrasónicas
con fines terpéuticos, es la utilización de cristales de cuarzo a los que se aplica una
diferencia de potencial que provoca una distorsión del cristal. Esta oscilación del cristal
producida por las partículas de la materia en movimiento, da lugar a las ondas ultrasónicas.
Efectos Fisiológicos y Terapéuticos
* Efectos mecánicos: se produce un efecto mecánico de micromasaje con interesantes acciones terapéuticas.
Se produce también un fenómeno de cavitación, este factor mecánico produce un aumento en la permeabilidad de las
membranas celulares con la consiguiente aceleración del intercambio de fluidos, favoreciendo los procesos de difusión
y mejorando el metabolismo celular.
* Efectos térmicos: la energía mecánica absorbida por los tejidos puede transformarse en energía térmica
ya que, como el organismo no es completamente elástico, opone una resistencia al movimiento mecánico, como resultado del
cual se genera calor. Este factor contribuye a la estimulación del metabolismo celular y de la circulación sanguínea.
* Efectos químicos: como consecuencia del factor mecánico y térmico, aparecen una serie de reacciones químicas
como la liberación de sustancias vasodilatadoras o la disgregación de moléculas complejas.
Aplicación Subacuática
Dado que el agua tiene una impedancia acústica similar a la de los tejidos blandos, se utiliza este
elemento como método de acoplamiento de los ultrasonidos. Este método es ideal para tratar extremidades y superficies
irregulares, como ocurre con los dedos, las pequeñas articulaciones y las zonas donde, por pérdidas de sustancias o defectos
de la piel, la presión puede ser dolorosa. La temperatura del agua debe coincidir con la temperatura de la superficie cutánea
(35 - 37 ºC).
Beneficios
* Se produce un aumento de circulación sanguínea en la zona tratada, teniendo como
consecuencia favorecer la activación del metabolismo local.
* Se obtiene un efecto antiinflamatorio y de reabsorción de edemas.
* Efecto analgésico y de relajación muscular.
* Se aumenta la permeabilidad y elasticidad de los tejidos superficiales, lo que favorece
la penetración de sustancias farmocológicas activas. Supone un estímulo trófico que acelera
la regeneración y cicatrización de úlceras, heridas, etc.
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