Desde tiempos muy remotos se tiene conocimiento del uso del agua,
así como de otros componentes, en terapias curativas. Existen referencias del poder del
clima y los lodos del Delta del Nilo en papiros egipcios. En la antigua Grecia, Hipócrates,
el
"Padre de la Medicina", recomendó el uso de agua caliente en forma de baños y
cataplasmas como tratamiento a diferentes dolencias.
Y es en la Roma Imperial cuando toma auge el tratamiento de agua bajo un gran número de formas y aplicaciones, dentro de unos hábitos termales muy extendidos...
que cayeron en desuso durante la oscura Edad Media.
Durante el siglo XVIII renace el interés por las propiedades curativas del
agua. "
Un proceso óptimo de relajación,
descanso y puesta en forma".
Nuestro centro SPA utiliza agua dulce tratada biológica y farmacológicamente para darle propiedades terapéuticas, esterilizándola para
garantizar un perfecto mantenimiento y la total ausencia de gérmenes patógenos
para su posterior uso en tratamientos terapéuticos, de esta forma podemos controlar con exactitud el equilibrio mas beneficioso para nuestro organismo en el complejo proceso técnico del tratamiento de dicha agua, es un método terapéutico totalmente natural y respetuoso con el organismo humano.
Se utiliza a una temperatura de 37ºC (
temperatura corporal),
lo que permite una mejor absorción a través de la piel, de los elementos contenidos en la misma,
sales y minerales, beneficiosos y necesarios para la salud, que se pierden por
enfermedades, problemas o molestias en el organismo y por el trabajo diario.